No es falta de talento.
Es algo que el mercado dejó de premiar, y que casi nadie te explicó a tiempo.
Esto no se enseña en cursos ni bootcamps, pero define si te toman en serio o no.
Aplicar sin dirección se siente como avanzar, pero muchas veces es solo desgaste...
a menos que sepas esto.
No se ve a simple vista.
Pero define quién avanza
y quién se queda intentando “hacerlo mejor”.
No es un truco.
No es una fórmula.
Es eso que hace que todo empiece a tener sentido.
Todos los derechos reservados 2026.